Entrenamiento funcional: ¿en qué consiste?

El entrenamiento funcional lo que busca es conseguir una rutina de ejercicios que sea útil a cualquier persona, sea deportista o no.

El entrenamiento funcional es un tipo de entrenamiento que modifica los objetivos tradicionales del entrenamiento clásico, que estos solían ser o los del alto rendimiento deportivo para deportista de élite, por lo que el entrenamiento de fuerza que estos empleaban tenía como objetivo lograr las mejores condiciones corporales para la competición en las diferentes disciplinas, o bien los de la musculación tipo culturismo cuyo objetivo central era conseguir el máximo desarrollo del músculo con un enfoque más estético que funcional. En cambio el entrenamiento funcional lo que busca es conseguir una rutina de ejercicios que sea útil a cualquier persona, sea deportista o no, y que estos entrenos le ayuden a estar en forma para su día a día.

Entrenamiento funcional: características.

  1. El entrenamiento funcional debe perseguir el objetivo de ser útil para cualquier usuario, que le ayude a ser más eficiente y saludable en los movimientos de su día a día.
  2. El entrenamiento funcional busca trabajar los músculos a través de la imitación de la cotidianidad, es decir, que los ejercicios que se desarrollen repitan parámetros similares a los de determinados movimientos cotidianos, como caminar, saltar, subir escaleras, levantar cargas, arrastrar, etc.
  3. Para que se pueda considerar un entrenamiento como funcional, este debe ser capaz de involucrar a todos los músculos del cuerpo y los ejercicios no deben trabajar los músculos de forma aislada.

Entrenamiento funcional, aprende a identificarlo.

Para identificar si estás realizando ejercicios funcionales debes observar si cumplen las siguientes características:

  1. No los realizas sentado. Intenta realizar tus ejercicios en posición de pie. Cuando el cuerpo se encuentra apoyado, deja de trabajar la musculatura estabilizadora. Sin esta participación, se consiguen músculos fuertes pero acoplamientos débiles.
  2. Son ejercicios de peso libre y no analíticos: Selecciona ejercicios con pesos libres como barras, mancuernas, kettlebells, balones medicinales, etc. Las fuerzas y estímulos recibidos serán mucho más naturales que los vectores de fuerza modificados en las máquinas.
  3. Introduce inercias y aceleraciones. En el manejo de inercias, los músculos realizan un trabajo diferente ya que se ejecutan frenadas excéntricas o contracciones rápidas, estímulos importantes para conseguir nuevas adaptaciones de fuerza.
  4. Piensa de forma global. Los movimientos en los ejercicios de un entrenamiento funcional deben ser generales, es decir, multiarticulares, ejercicios que generan una mayor coordinación intermuscular y son capaces de movilizar mayores cargas y, por tanto, de aplicar estímulos más intensos.

Lidia Castillo – SportLife

DESMONTANDO LOS MITOS DEL ENTRENAMIENTO CON PESAS PARA MUJERES.

DESMONTANDO LOS MITOS DEL ENTRENAMIENTO CON PESAS PARA MUJERES.

Aunque cada día son más las mujeres que optan por entrenar con pesas, lo cierto es que la sala de musculación sigue siendo territorio inexplorado para muchas. Y en la mayoría de los casos es debido a las falsas creencias como «si toco una mancuerna me voy a poner como Thor» o simplemente por falta de información.

Para aclarar conceptos y los grandes mitos que circulan alrededor del entrenamiento de pesas en mujeres, explicamos por qué el entrenamiento de fuerza en mujeres es más que necesario y unas cuantas razones para que vosotras, las mujeres, paséis más tiempo en la sala de fitness.

«El cardio es mejor que las pesas para bajar de peso»

Horas, horas, horas y más horas pasadas sobre la cinta de correr buscando perder peso o «quemar la hamburguesa que me he comido el fin de semana» deben llegar a su fin. No estamos diciendo que el entrenamiento cardiovascular sea inútil (porque lo cierto es que beneficia a nuestra salud de muchas formas) ni que no queme calorías (que, evidentemente, las quema, como cualquier otra actividad física o deportiva). Pero optar por solo y únicamente hacer cardio es un grave error si lo que buscamos es perder peso.

El entrenamiento de fuerza, acompañado de una dieta adecuada a nuestras necesidades, nos permitirá crear masa muscular que, como hemos dicho en anteriores ocasiones, es el mejor «quemagrasas» que existe. La masa muscular requiere de energía para mantenerse «viva»: es decir, que consume calorías simplemente por el hecho de estar ahí. Ninguna carnitina o suplemento quemagrasas hace eso.

«Si entreno con pesas me voy a poner como Thor»

 «No quiero verme masculina» o «en cuanto toco un par de mancuernas se me ponen los hombros como cocos» son dos de las frases más escuchadas cuando sugerimos que una chica debería entrenar con pesas. Pues falso. La menor cantidad de testosterona que tienen las mujeres en relación a los hombres hace que crecer muscularmente sea más complicado.

«Si entreno con pesas me voy a hacer daño y me voy a lesionar»

 Pues depende, como todo, pero esto no es exclusivo del entrenamiento con pesas: también puedes lesionarte al salir a correr o al llevar una mala posición en la bicicleta de spinning. Lo más importante a la hora de entrenar con pesas, sobre todo si eres principiante, es que conozcas bien la técnica de los ejercicios que vas a llevar a cabo: esto, sumado a un buen calentamiento y movilización de las articulaciones y a la elección de un peso correcto es lo que te va a garantizar que no te lesiones.

Es más, el entrenamiento de fuerza puede ayudarte a recuperarte de lesiones anteriores y a protegerte frente a lesiones futuras. Gozar de un buen tono muscular nos ayudará a proteger las articulaciones que suelen sufrir más en otros deportes, como por ejemplo el running: unas piernas bien entrenadas con ejercicios de fuerza protegerán nuestras rodillas, el habitual punto débil de los corredores.

 «Entrenar con pesas solo es útil si quieres ser culturista»

 Al contrario: el entrenamiento de fuerza es importante tanto para mejorar en otros deportes (como hemos dicho anteriormente, en el running, por ejemplo) e incluso para mejorar nuestra salud en general. En el caso de las mujeres es especialmente importante a la hora de reducir las posibilidades de sufrir osteoporosis: el estímulo del entrenamiento de fuerza mejora la densidad ósea, sobre todo en la mujer.

«Entrenando con pesas no tendré un cuerpo femenino»

Quizás no te suenen las palabras «recomposición corporal», pero son de suma importancia si tu objetivo al entrenar es estético. La «recomposición corporal» es, básicamente, perder grasa y ganar músculo (que es lo que buscamos la mayoría al entrenar) al mismo tiempo. Y esto se consigue con entrenamiento de fuerza y algo de cardio (especialmente HIIT).

Para conseguir este objetivo de perder grasa y ganar músculo, es necesario basar el entrenamiento, sobre todo, en ejercicios multiarticulares realizados con peso libre (los básicos de entrenamiento como las sentadillas, peso muerto…), además de cuidar mucho la alimentación. Lejos de conseguir un cuerpo masculino, lo que se consigue con este método es acentuar las formas del cuerpo femenino.

Estos son solo algunos de los grandes mitos alrededor del entrenamiento de fuerza en las mujeres que esperamos haber aclarado. Chicas, perded el miedo a las pesas: tienen muchos más beneficios de los que pensáis y os ayudarán a conseguir vuestros objetivos.

Falsos mitos del entrenamiento con pesas para las mujeres.

Aunque cada día somos más las mujeres que optan por entrenar con pesas, lo cierto es que la sala de musculación o las clases de tonificación siguen siendo territorio inexplorado para muchas. Y en la mayoría de los casos es debido a falsas creencias como «si toco una mancuerna me voy a poner como Thor» o simplemente por falta de información.

Para aclarar conceptos y desmontar los falsos mitos que circulan alrededor del entrenamiento de pesas en mujeres, en este post os explicaremos por qué el entrenamiento de fuerza en mujeres es más que necesario.

«El cardio es mejor que las pesas para bajar de peso»

Horas, horas, horas y más horas pasadas sobre la cinta de correr buscando perder peso o «quemar la hamburguesa que me he comido el fin de semana» deben llegar a su fin. No estamos diciendo que el entrenamiento cardiovascular sea inútil (porque lo cierto es que beneficia a nuestra salud de muchas formas) ni que no queme calorías (que, evidentemente, las quema, como cualquier otra actividad física o deportiva). Pero optar por solo y únicamente hacer cardio es un grave error si lo que buscamos es perder peso.

El entrenamiento de fuerza, acompañado de una dieta adecuada a nuestras necesidades, nos permitirá crear masa muscular que, como hemos dicho en anteriores ocasiones, es el mejor «quemagrasas» que existe. La masa muscular requiere de energía para mantenerse «viva»: es decir, que consume calorías simplemente por el hecho de estar ahí. Ninguna carnitina o suplemento quemagrasas hace eso.

«Si entreno con pesas me voy a poner como Thor»

«No quiero verme masculina» o «en cuanto toco un par de mancuernas se me ponen los hombros como cocos» son dos de las frases más escuchadas cuando sugerimos que una chica debería entrenar con pesas. La menor cantidad de testosterona de las mujeres en relación a los hombres hace que crecer muscularmente sea más complicado.

«Si entreno con pesas me voy a hacer daño y me voy a lesionar»

Pues depende, como todo, pero esto no es exclusivo del entrenamiento con pesas: también puedes lesionarte al salir a correr o al llevar una mala posición en la bicicleta de spinning. Lo más importante a la hora de entrenar con pesas, sobre todo si eres principiante, es que conozcas bien la técnica de los ejercicios que vas a llevar a cabo: esto, sumado a un buen calentamiento y movilización de las articulaciones y a la elección de un peso correcto es lo que te va a garantizar que no te lesiones.

Es más, el entrenamiento de fuerza puede ayudarte a recuperarte de lesiones anteriores y a protegerte frente a lesiones futuras. Gozar de un buen tono muscular nos ayudará a proteger las articulaciones que suelen sufrir más en otros deportes, como por ejemplo el running: unas piernas bien entrenadas con ejercicios de fuerza protegerán nuestras rodillas, el habitual punto débil de los corredores.

«Entrenar con pesas solo es útil si quieres ser culturista»

Al contrario: el entrenamiento de fuerza es importante tanto para mejorar en otros deportes como para mejorar nuestra salud en general. En el caso de las mujeres es especialmente importante a la hora de reducir las posibilidades de sufrir osteoporosis: el estímulo del entrenamiento de fuerza mejora la densidad ósea, sobre todo en la mujer.

«Entrenando con pesas no tendré un cuerpo femenino»

Quizás no te suenen las palabras «recomposición corporal», pero son de suma importancia si tu objetivo al entrenar es estético. La «recomposición corporal» es, básicamente, perder grasa y ganar músculo (que es lo que buscamos la mayoría al entrenar) al mismo tiempo. Y esto se consigue con entrenamiento de fuerza y algo de cardio.

Para conseguir este objetivo de perder grasa y ganar músculo, es necesario basar el entrenamiento, sobre todo, en ejercicios multiarticulares realizados con peso libre (Circuito Funcional), además de cuidar mucho la alimentación. Lejos de conseguir un cuerpo masculino, lo que se consigue con este método es acentuar las formas del cuerpo femenino.

Estos son solo algunos de los grandes mitos alrededor del entrenamiento de fuerza en las mujeres que esperamos haber aclarado. Chicas, perded el miedo a las pesas: tienen muchos más beneficios de los que pensáis y os ayudarán a conseguir vuestros objetivos.

Fuente: Vitónica.