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¿Qué me va mejor: Pilates o Yoga?

Seguro que muchos os lo preguntáis: ¿qué me va mejor: Pilates o Yoga? Bueno, pues depende de cuáles sean tus objetivos a conseguir y cuáles sean tus prioridades. ¿Sabéis cuáles son las principales diferencias entre estos dos deportes?

Si nos tuviéramos que quedar con una sola de las dos disciplinas, ¿cuál elegiríamos: Pilates o Yoga? Aquí os damos unas pautas para que veáis en qué hace más hincapié cada uno de estos métodos de trabajo y podáis elegir el que presenta mayores beneficios para vosotros.

Pilates, mucho más orientado al trabajo físico.

Si lo que estáis buscando es un cuerpo tonificado, entonces el Pilates es lo vuestro. Destaca, frente al Yoga, en la mayor implicación de la fuerza muscular, siempre trabajando sin llegar a la hipertrofia. Los músculos del core o parte central del cuerpo son los que más beneficios obtienen a través del trabajo con Pilates.

Si os encontráis dentro de una dinámica de pérdida de peso, el Pilates puede ayudaros a través de la construcción de mayor masa muscular, lo cual se traduce en un metabolismo más rápido, y por tanto en una quema de calorías mayor a lo largo del día.

Además, el trabajo a través del método Pilates es muy energizante: activa nuestro cuerpo, favorece la producción de endorfinas y nos llena de fuerza y energía para afrontar los retos diarios.

Yoga: en busca de la paz mental.

El Yoga está basado en la unión de la mente y el cuerpo como un solo ente: la meditación y la paz interior es un básico a la hora de practicar esta disciplina.

Quizás lo que más caracteriza al Yoga es que se trata de un estilo de vida más que de una práctica deportiva: los Yoguis realizan un viaje de auto-descubrimiento y de realización personal en el que, por supuesto, se incluye el ejercicio, ya que dan mucha importancia al cuidado del cuerpo.

La práctica del Yoga propicia la relajación, ya que libera energía en sus poses estáticas. Nos ayuda a resetear nuestro cuerpo y a desintoxicarlo.

¿Qué tienen en común el Yoga y el Pilates?

Sí, aunque después de leer este post os puede parecer que son dos disciplinas opuestas, el Pilates y el Yoga tienen muchos puntos en común.

Ambas prácticas se basan en el control de la respiración, aunque de manera diferente en cada una de ellas (diafragmática en el caso del Yoga, e intercostal en el del Pilates). Las dos además dan una gran importancia a la corrección postural y a la elongación de los músculos y, especialmente, de la espalda.

Tanto Pilates como Yoga nos ayudan a mejorar nuestra flexibilidad y nuestro equilibrio, y a través de su práctica notaremos mejoras en el campo sexual, en el control del estrés, y a la hora de dormir.

Ahora que ya conocéis las similitudes y diferencias de estas dos disciplinas, ¿con cuál os quedáis: Yoga o Pilates?

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Beneficios del Entrenamiento Funcional.

El entrenamiento funcional es una disciplina que se ha puesto de moda en los centros deportivos. Consiste en trabajar los diferentes músculos del organismo a través de un circuito. Los ejercicios que se realizan durante este entrenamiento tratan de parecerse a la forma en que trabajan los músculos día a día.

A la hora de probar el entrenamiento funcional, las ventajas de su puesta en práctica van más allá del aumento de tu fuerza o resistencia aeróbica. Descubre una serie de beneficios del entrenamiento funcional que no conocías y observa los resultados.

Por qué probar el entrenamiento funcional.

Saber por qué probar el entrenamiento funcional es fácil. El entrenamiento funcional impulsa a tu organismo a tener buena salud y una sensación de bienestar general. Conoce todas las ventajas del entrenamiento funcional y añádelo a tu rutina de entrenamiento.

Facilita la quema de grasa.

Es cierto que la alimentación basada en una dieta sana y equilibrada es la clave para perder peso, pero si le añades la práctica del entrenamiento funcional verás como tus beneficios aumentan. Y es que el entrenamiento funcional no solo te ayuda a quemar grasa, también te ayuda a mejorar la fuerza de tus músculos, así como la resistencia y el aumento del metabolismo.

Mejora la postura del cuerpo.

La cantidad de acciones que puedes llevar a cabo día a día como el estrés o un ritmo de vida agitado, y sus incorrectas posturas pueden derivar en desequilibrios musculares. Introducir el entrenamiento funcional a tu rutina favorecerá la corrección de las malas posturas y los desequilibrios musculares.

Mayor estabilidad.

El entrenamiento funcional trabaja en cada sesión la flexibilidad, la estabilidad base del cuerpo, el equilibrio, la movilidad y el entrenamiento de fuerza. Esta combinación de disciplina otorga a tu cuerpo una estabilidad completa favoreciendo el fortalecimiento y la salud correcta.

Complemento deportivo.

Realizar entrenamientos funcionales sirve tanto para mejorar tu salud, como para complementarlo con otro deporte. Y es que se trata de una actividad perfecta para el acondicionamiento gracias a sus ejercicios. El entrenamiento funcional mejora la relación entre el sistema nervioso y el musculoesquelético, obteniendo así patrones de movimientos rápidos, de reacción y con gran alcance.

Mejora la fuerza del núcleo.

El entrenamiento funcional repercute directamente en la activación del núcleo. Este gesto sirve para estabilizar la columna vertebral contra la fuerza externa. Para conseguirlo has de seguir una serie de patrones de movimiento y posiciones. Es por eso que debes  imitar las posturas de los entrenamientos en el día a día para conseguir este beneficio.

Reduce la probabilidad de sufrir lesiones.

Más allá de corregir tus posturas y ofrecer beneficios para el cuerpo, el entrenamiento funcional también te ayuda a evitar las lesiones. El hecho de imitar los movimientos del entrenamiento en el día a día y viceversa, favorece el fortalecimiento de músculos y articulaciones. De este modo el riesgo de sufrir algún tipo de lesión disminuye considerablemente.

Beneficios sociales.

Cada actividad que suponga trabajar en grupo es beneficiosa para las relaciones sociales. El entrenamiento funcional es una ejercicio colectivo que favorece las relaciones interpersonales. Más allá de los beneficios deportivos y físicos del entrenamiento funcional, puedes entablar nuevas relaciones.

¿Qué te parece el entrenamiento funcional? ¿Te atreves a probarlo? No lo dudes y descubre los resultados.

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Así sufre tu cerebro cuando dejas de entrenar

Una barriga cada vez más abultada no es lo único malo que sucede cuando te saltas tus entrenamientos. “Se activan más células cerebrales cuando hacemos ejercicio que cuando estamos haciendo cualquier otra cosa”, comenta John Ratey, profesor psiquiatría clínica de Harvard.

A continuación te contamos de qué manera sufren tus capacidades mentales cuando te saltas el gimnasio:

1. Tu estado de ánimo se desploma

Diversas investigaciones sugieren que el cardio puede ser tan eficaz para aumentar tu estado de ánimo como los antidepresivos recetados.

Tu cuerpo produce endorfinas -unas hormonas que te hacen sentir bien- cuando haces ejercicio, junto con otras sustancias químicas que inducen la felicidad como la serotonina, la dopamina, la norepinefrina, los endocannabinoides (productos químicos propios de nuestro cuerpo como los de la marihuana). Y muchos otros.

Es más, una investigación publicada en el New England Journal of Medicine sugiere que entrenar activa la producción de proteínas llamadas myokines, que pueden ayudar a proteger su cerebro de la depresión inducida por el estrés.

Así que cuando dejas de hacer ejercicio, se pierda la afluencia de estos refuerzos del buen ánimo. Y puedes terminar sintiendo un bajón anímico.

De hecho, cuando 40 deportistas regulares dejaron de trabajar durante dos semanas, en una prueba del estado de ánimo que medía la depresión, la tensión y la ira obtuvieron peores resultados que los que continuaron trabajando, según un estudio en Psychosomatic Medicine.

2. Tu memoria puede vacilar

Cuando investigadores de la Universidad de Maryland examinaron los cerebros de atletas mayores, encontraron que el flujo sanguíneo al cerebro -especialmente al hipocampo, una estructura implicada en el aprendizaje y la memoria- disminuyó significativamente después de un paréntesis de 10 días.

“En este estudio, la reducción del flujo sanguíneo no estaba vinculada a ninguna disminución de la función cerebral”, apunta el autor del estudio Alfonso. “Pero otras investigaciones han vinculado el menor flujo sanguíneo al hipocampo con el deterioro cognitivo leve y la enfermedad de Alzheimer“, dice.

Puede ser que la disminución del flujo sanguíneo haga que sea más difícil aprender o desarrollar nuevos recuerdos, dice Devi Nampiaparampil, médico de gestión del dolor en NYU Langone Medical Center.

Asimismo, un nuevo estudio en Cell Metabolism sugiere que cuando dejas de trabajar tu cuerpo también produces menos de una proteína llamada catepsina B, que se ha relacionado con la mejora de la memoria.

7 consejos para desestresarse

El estrés, todos lidiamos con él. Puede surgir a causa de nuestros trabajos, vida familiar, los dramas con los amigos, un problema con nuestra pareja o las finanzas. Si bien un poco de estrés es algo bueno para ti, pues te permite crecer tanto física como mentalmente, sufrir un estrés crónico y excesivo es perjudicial. El estrés prolongado puede dar lugar a problemas de la salud que te limitan a la hora de desempeñar tu trabajo, la escuela y en tus relaciones. Leer más

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8 Beneficios de tomar batidos de proteínas

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